Una pandemia, múltiples desafíos

URUGUAY |Análisis |Por Víctor M Rodríguez para PrensaCDP – Al momento de escribir estas líneas ya el mundo supera los dos millonesde infectados detectados por el Covid19, muchos otros estarán asintomáticos polulando por el mundo a la espera de enfermar, contagiar o autoinmunizarse en el transcurso de las venideras semanas.

Lo cierto de todo esto, es que con el Coronavirus nuestra visión con relación a la realidad imperante ha dado un vuelco; tanto desde la praxis, como desde lo discursivo y también en cuanto a las elucubraciones que al respecto se puedan considerar, en el tan mentado: día después.

Hoy es el día después del anterior diagnóstico, de la más reciente cifra o dato de contagios, fallecimientos o recuperados en nuestro país o en el mundo; la realidad nos empuja a seguir pensando estrategias de relacionamiento, de producción, de prevención y de articularnos como sociedad; más allá de la pandemia se nos presentan múltiples desafíos.

Una pandamia

Diversos analistas, investigadores, institutos, universidades, personalidades del mundo académico y de la política han venido esgrimiendo la tesis de la guerra biológica, desde la época de Vietnam, hasta nuestros días; algunos con mayores, otros con menores cargas de prueba o credibilidad. Lo cierto es que hoy estamos inmersos en medio de una Pandemia que ha enlentecido en algunas casos, paralizado en otros, pero en todos los casos nos ha puesto a reflexionar sobre múltiples aspectos.

En el centro del debate, la tecnología, las comunicaciones, el relacionamiento a distancia – tanto laboral, como académico e incluso familiar – han ganado protagonismos exponenciales en medio de la crisis sanitaria, y se han mostrado como una tabla de salvamento para evitar un aislamiento aún mayor, una parálisis aún más grande y un desenlace aún más comprometedor.

En este contexto, que abarca universidades, gobiernos, empresas y organizaciones de la sociedad civil, entre muchos otros colectivos sociales, el empoderamiento de las herramientas virtuales demandan cada día más atención, para permitir que la sociedad, más allá de la contingencia, siga su devenir.

Impactados como estamos por las noticias que nos llegan a diario, se torna impostergable la toma de decisiones sobre el presente y sobre el futuro inmediato de la capacitación, la organización, la producción y la toma de decisiones políticas de los más diversos grupos sociales.

Múltiples desafíos

Este estado de cosas nos posicionan frente a la necesidad de toma de decisiones sobre las formas y las maneras de vernos, organizarnos y promovernos en un mundo post pandémico, o quizás, quien puede asegurarlo o negarlo, un mundo de acelerados brotes pandémicos en lapsos cada vez más reducidos que pongan a prueba las capacidades sanitarias, pero por sobre todo políticas, organizacionales y productivas de grupos, empresas y naciones.

¿Cuándo pasará esta crisis?. Imposible hoy dar respuesta cierta. ¿Cuándo llegará una nueva pandemia?. Tampoco es posible hoy pronosticarlo. Lo que queda claro es que esta contemopraneidad nos pondrá cada vez más a prueba y de manera menos esporádica. Con este panorama, las decisiones que tomemos hoy para una realidad que se entiende “coyutural” deberá ir ganando formatos estructurales de manera acelerada; y para esto, las decisiones políticas deben estar a la altura de las circunstancias.

Decisiones políticas que deberán atender a sostener, perfeccionar, direccionar y estructurar sistemas de comunicación que le permita a la sociedad intercomunicarse más allá de las coyunturas. Sean éstas favorables o desfavorables. Hay que trascender a lo que no podemos manejar y prepararnos para ir dos pasos delante de ésta y de cualquier otra crisis.

En este orden, el pensarnos cercanos e integrados es primordial, de forma tal de vencer de manera conciente, organizada y estructurada el distanciamiento social y el enlentecimiento productivo por los factores que fuesen.

Entendiendo a la organización, la articulación y la promoción de instancias de crecimiento individual y desarrollo colectivo como instancias de “producción”. Organizaciones, instituciones y gobiernos deberán propender a perfeccionar mecanismos que hasta hoy eran vistos como “tendencias” y hoy son tenidos en cuenta como “prioridades”; la articulación a distancia y el paso del relacionamiento presencial al involucramiento virtual de las organizaciones en la toma de decisiones individuales y colectivas.

Convencer para hacer y transformar

Así las cosas, estamos enfrentados a la necesidad de buscar el perfeccionamiento de nodos comunicacionales que nos surtan de articulaciones permanentes, duraderas, direccionadas y articuladoras de la savia de cada uno de nuestros grupos de interés. De esta manera, podremos establecer acciones que estén sujetas a nuestras decisiones políticas autogestionadas y no a los avatares de la coyuntura.

En este marco, debe hacer carne la descentralización planificada, la activación conciente y la planificación estratégica para un desarrollo armónico de los seres sociales organizados, cualquiera que sean sus áreas de influencia o interés.

Debe primar la sindéresis de una contemporaneidad que nos reclama entendernos organizacionalmente distintos, productivamente diversos y comunicacionalmente conectados, pero ya no para lo efímero, sino para lo estructurante de nuestra relación con los más diversos entornos de pertenencia.

Hoy los nodos de poder se encuentran en el centro del debate, su ascendencia y el acatamiento de sus premisas son blanco del escrutinio social, individual y colectivo, como única manera para generar relacionamientos socialmente sanos, políticamente organizados e individualmente productivos, en lo más vasto de la ascepción de la palabra.

En este orden, los tanques pensantes de instituciones, organizaciones, fuerzas políticas, universidades y grupos sociales, tienen la palabra para ver, pensar, construir y proponer alternativas que tengan el gen de lo estructurante de la nueva sociedad que ya está entre nosotros.

La llave para acceder al futuro de este presente, se sigue remontando al pasado más remoto de los hombres y la humanidad; el conocimiento, la palabra y su poder de convencer para hacer y transformar.


Por: Víctor M Rodríguez – Director del Proyecto Comunicacional SiQueSePuede. Co-Fundador de PrensaCDP. Coordinador periodístico de la Agencia Digital de Noticias ADNalt.


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