¿Hacia dónde se dirige la comunicación indígena?

Perú | Comunicación | Por Arnol Piedra* – Cusco, una ciudad altoandina de angostas calles empedradas y turistas caucásicos que caminan alegres, se convirtió en el segundo punto de encuentro para los comunicadores indígenas de la Red KANQ, quienes gracias al apoyo de DW Akademie asistieron al Encuentro Internacional de Comunicación Indígena, un evento que convocó a más de 400 comunicadores y activistas indígenas de toda América.

Tras la experiencia en el Festival Gabo, los miembros de la Red KANQ (nombre elegido por ellos en Colombia) se sintieron más seguros y conectados luego de la ola de entrevistas y grabaciones que despertaron con su participación en Medellín. Ni la altitud de 3400 metros ni el gélido amanecer andino los detuvieron.

Desde el primer día no se perdieron ninguna incidencia. El Encuentro arrancó con una ceremonia espiritual en el templo del Coricancha, un recinto histórico que simboliza el choque de dos mundos, ya que sobre el templo inca original se edificó el convento católico de Santo Domingo.

La mayor parte del Encuentro se realizó en el Centro de Convenciones de la Municipalidad del Cusco. Las largas colas para la inscripción denotaron el atractivo de la cita continental. Al final, la espera y el largo viaje valieron la pena. Un auditorio repleto experimentó la esencia de la cultura cusqueña mediante la entonación del himno de la ciudad en quechua y la música del pututo, un instrumento de viento tradicional hecho de caracola marina. Posteriormente, se hizo un recuento de las tres cumbres continentales indígenas y se resaltó la necesidad de este tipo de eventos para la articulación de los comunicadores indígenas.

Sin embargo, fueron las palabras elocuentes del cubano José Ignacio López Vigil, coordinador de Radialistas Apasionadas y Apasionados, las que desencadenaron estruendosos aplausos en el público.

«Nuestro desafío es devolverle a nuestros pueblos una palabra descolonizada, comunitaria, alegre, inclusiva y espiritual”, exclamó. Por otro lado, César Aguilar, presidente de la Red de Comunicadores Indígenas del Perú (REDCIP), uno de los organizadores del evento, pronunció también una frase de aliento:

“Los comunicadores indígenas somos la esperanza para las necesidades de nuestras comunidades».

Jornadas de intercambio y conocimiento

Después de la apertura, los asistentes se dividieron en diferentes auditorios que abarcaban los cuatro ejes temáticos: “Avances, retrocesos y retos del derecho a la comunicación para pueblos indígenas”, “Comunicación indígena y lenguas originarias”, “Formación en comunicación indígena e intercultural” y “Comunicación indígena para la defensa de la Madre Tierra, la autonomía y los derechos Indígenas”. Todos ellos son temas esenciales en la agenda indígena para construir sociedades más inclusivas en Latinoamérica y alcanzar el buen vivir.

El Encuentro también contó con talleres y conversatorios simultáneos, en los cuales se trataron temas relacionados al uso de la tecnología como herramienta para empoderar a los medios comunitarios. Algunas de las temáticas abordadas fueron el desarrollo de contenidos en lenguas indígenas en Wikipedia, la innovación en las radios comunitarias, y las nuevas narrativas digitales, sin obviar el importante papel que juega la soberanía tecnológica en la comunicación indígena.

Luego de tres días de aprendizaje e intercambio, en los cuales la Red KANQ aprovechó cada espacio para entrevistar a comunicadores indígenas, académicos y activistas de diferentes países, se realizó la ceremonia de clausura, donde se elaboró y emitió el pronunciamiento del Encuentro, el cual establece un compromiso para seguir tejiendo la red continental de comunicadores indígenas, mantener estos espacios de reflexiones y luchar por la defensa de los derechos indígenas.

El Encuentro contó con talleres donde los participantes intercambiaron opiniones de forma dinámica. / Foto: Uskam Camey.

Multiculturalidad en la ciudad imperial

La multiculturalidad brilló en cada momento, haciendo honor a la etimología incaica que define al Cusco como el “ombligo del mundo”. DW Akademie elaboró mapas de Sudamérica y el mundo en papelógrafos para que los asistentes marquen sus lugares de origen. Los puntos de procedencia fueron muy diversos. Desde el altiplano de Bolivia hasta los bosques de Guatemala. Desde La Guajira colombiana hasta países que se ubican cruzando el charco como España, Francia y Alemania.

En el marco del Encuentro, la Red KANQ contó con un espacio titulado “Comunicación indígena en entorno no indígena”, un conversatorio donde sus miembros contaron sus experiencias y aprendizajes interculturales en el Festival Gabo en Colombia, como un evento comunicacional no indígena, y exhibieron algunos de sus contenidos producidos como crónica, cuña radial, video y fotografía. El arduo trabajo de la red fue reconocido por la audiencia mediante aplausos y mensajes de aliento.

Al igual que en Medellín, la Red KANQ tuvo un tiempo para las visitas interculturales. Sus integrantes visitaron el mercado de artesanías de Písac y la fortaleza de Sacsayhuaman, admirando los conocimientos y destrezas de la civilización incaica, los cuales han sobrevivido el paso de los siglos. El grupo también contempló el paisaje típico cusqueño, caracterizado por sus andenes y casas tejadas, se fotografió junto a la famosa piedra de los doce ángulos y probó los sabores de la gastronomía local. La trucha al horno, la sopa de quinua, el pan chuta, las empanadas y el mate de coca jamás faltaron en la mesa.

Comunicación que defiende “la vida de todos los seres”

Las ponencias del Encuentro sostuvieron algo en común: el principio de que la comunicación indígena debe defender la Madre Tierra. A raíz de eso, se desarrollaron mesas que abordaron temas como la crisis climática, la criminalización de los defensores ambientales, y la gobernanza indígena; los cuales generaron un intercambio de opiniones. «La comunicación debe defender la vida de todos los seres y debe hacerse desde las comunidades y con autonomía», expresó, por ejemplo, Dora Muñoz, lideresa nasa del Cauca (Colombia).

Además, la defensa de la Madre Tierra constituye en realidad una lucha histórica de los pueblos. «Hoy en día se está hablando mucho sobre la lucha del medio ambiente, pero es la misma lucha que los pueblos indígenas vienen afrontando hace más de 500 años», manifestó Martín Vidal, antropólogo colombiano y miembro de DW Akademie.

Los protagonistas de la Red KANQ no se quedaron atrás y compartieron su perspectiva del tema con base en las vivencias de sus comunidades, ya que los cinco países que representan (Perú, Bolivia, Ecuador, Colombia y Guatemala) viven constantes conflictos a causa del extractivismo que amenaza a la naturaleza.

«La comunicación indígena contribuye a la defensa de la Madre Tierra desde el momento en que se denuncia y se da a conocer la problemática que sucede en nuestras comunidades, debido a la contaminación y al despojo de nuestros recursos naturales», señaló Jorge Ical, un joven q’eqchí y miembro de Radio Sayaxché de Petén (Guatemala).

Para Fabiana Condorí, radialista aymara de CEPRA en La Paz (Bolivia), la comunicación es un motor de cambio y un elemento importante dentro de las comunidades. “Un medio masivo puede generar cambios de actitud en las personas para proteger la naturaleza. Además, en las reuniones comunales, a nivel de sindicatos y organizaciones, se tiene que hablar lo importante que son nuestras comidas locales y ríos para reeducarnos y no adoptar costumbres que atentan contra nuestro planeta”.

“Los comunicadores indígenas tienen un mejor conocimiento porque conocen de primera mano el ciclo de producción en las comunidades y cómo se cuida la Madre Tierra para que se mantenga ese ciclo. Además, ellos pueden trabajar con unidades educativas e involucrarse en campañas de reforestación y limpieza”, opina Luis Salazar, radialista quechua de CEPRA en Cochabamba (Bolivia).

La comunicación indígena va a provocar una revolución”

Finalizadas las tres jornadas de intenso aprendizaje, los miembros de la Red KANQ compartieron las reflexiones que se llevaron del encuentro internacional y expresaron su opinión sobre hacia dónde se dirige la comunicación indígena de cara al futuro.

“Aprendí que debemos comunicar en nuestra propia lengua y apropiarnos de ella; y que debemos aprender de las personas sabias que viven en nuestras comunidades, quienes comparten su conocimiento sin ningún costo. También me pareció admirable ver en el Encuentro a muchas mujeres que se han empoderado en la comunicación, la cual tradicionalmente solo era vista para hombres”, expresó Eslendy Grefa, comunicadora de los Lanceros Digitales de Ecuador.

Para esta joven kichwa amazónica la comunicación indígena se dirige a luchar por la defensa de los pueblos. “La comunicación indígena va dirigida a estos medios citadinos que han tratado de minimizar a los medios comunitarios. La fuerza del pueblo ha hecho que enfrentemos esta nueva era de la comunicación desde lo digital. Además, nuestros medios no son solo para un sector, sino también para un público general que busque identificarse con algún pueblo indígena”, precisa.

Por otro lado, Yenny Paucar, radialista aymara del programa Wiñay Panqara de Puno (Perú), aprendió que todavía hay bastante por trabajar. “Falta organizarnos más y tomar la palestra, ya que todavía hay muchos ponentes académicos que no hacen comunicación indígena en estos eventos. Me da fuerza ver que muchos comunicadores trabajan desde las comunidades y enseñan que los pueblos indígenas estamos presentes con nuestros problemas y propuestas”.

“Creo que la comunicación indígena va a provocar una revolución desde las organizaciones. Los pueblos indígenas se están empoderando y haciendo ese despertar para acabar con la opresión y obtener un poder que por muchos años les fue negado”, afirmó Yenny con respecto a la meta de la comunicación indígena. La firmeza de su voz denota un mensaje de esperanza.

“En el Encuentro conocimos una gran diversidad de pueblos indígenas que no sabíamos que existía. Descubrimos el compañerismo, la amistad y las diferentes dinámicas de comunicación para dar a conocer las historias y contextos de cada comunidad”, relató Stivel Cuene, joven nasa y miembro del colectivo CosmoVisión del Cauca (Colombia).

Para este estudiante de comunicación de la Universidad Autónoma Indígena Intercultural (UAII), la única universidad indígena de Colombia, eventos como el de Cusco deben repetirse. “La comunicación indígena debe dirigirse a largo plazo a seguir fortaleciendo espacios como este y hacer hermanamiento y capacitación, porque es un proceso que necesita evolucionar y trascender, aprovechando las herramientas que nos brinda internet”.

Finalmente, Uskam Camey, activista kaqchikel de Guatemala, descubrió el potencial real de la comunicación indígena. “Nuestra comunicación depende de un 85% en los medios análogos, sin embargo, cada día más jóvenes indígenas utilizan las plataformas digitales para informarse. Ante esta realidad, es necesario concretar acciones para migrar gradualmente de lo análogo a lo digital. En Latinoamérica la comunicación indígena es un campo novedoso por explorar y conocer, pero para su viabilidad se deben diseñar estrategias colectivas”.

“La comunicación indígena debe ir dirigida a promover los aportes de los pueblos indígenas a la humanidad, la cultura universal, la ciencia, y, principalmente, al cuidado del medio ambiente. Además, debe visibilizar la defensa del territorio, los derechos de la Madre Tierra y los problemas que enfrentan sus defensores”, finalizó Uskam, ansioso por volver a su comunidad para compartir su experiencia.

Centroamérica es el siguiente y último destino

Una semana después, Guatemala, un país de volcanes y quetzales, fue el tercer y último punto de encuentro para la Red KANQ. El grupo participó en el Encuentro Latinoamericano de Activistas Digitales de Lenguas Indígenas, que se realizó en Antigua, y en el Festival Latinoamericano de Lenguas Indígenas en Internet, que fue albergado en Ciudad de Guatemala. El nombre KANQ justamente rinde homenaje a las lenguas originarias presentes en el grupo: kaqchikel, kichwa, aymara, nasa yuwe, quechua y q’eqchí. La historia de este grupo de 10 comunicadores continuará en la cuna de la cultura maya en busca de nuevos rumbos.

*Arnol Piedra es periodista especializado en temas culturales, miembro de Servindi y de la Red KANQ en el marco del proyecto de Deutsche Welle Akademie.

Fuente: Servindi

Foto: Uskam Camey

servindi@gmail.com

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