America latina bajo la egida del capitalismo neoliberal

VENEZUELA | Por Diego Olivera Evia – Hoy America Latina y el mundo globalizado viven bajo la doble moral de EEUU, bajo una falso concepto de Democracia, ya que en sus sociedad coexisten mecanismos de coerción, como la Ley Patriota, que permite al FBI (organismo de seguridad estadounidense), detener a ciudadanos sin Habeas Corpus. La misma privacidad de los ciudadanos, el mismo uso del Internet de manera legal, han sido detenidos y se investiga a los ciudadanos, de la misma manera los Cyber, han sido detenidas  personas por criticar las políticas del gobierno, es decir que no existen derechos, para ejercer la opinión crítica, hoy Estados Unidos en un estado policial y militar.

De la misma manera podemos hablar de los Derechos Humanos (D.H), los diferentes gobiernos de Estados Unidos, inclusive el del actual presidente Barak Obama,  han aplicado sanciones a naciones latinoamericanas, por violación a  los D.H. de manera selectiva, no se condenaron las dictaduras de Pinochet, Videla en Argentina, como en Brasil, Uruguay, Bolivia. Por el contrario fueron la base de la aplicación del neoliberalismo, en todo el Cono sur de Latinoamérica, para luego ampliarlo al resto de las naciones latinoamericanas, a través de los Tratados de Libre Comercio (TLC), en el marco del ALCA, que fue desaprobado en la Reunión de Mar del Plata en la Argentina en el gobierno de George Bush.

Hoy mismo la discriminación con los inmigrantes Latinos, la deportación de adultos y la detención de niños, la muerte indiscriminada a afro descendientes, como la ampliación de grupos racistas, han creado una sociedad de violencia. La misma distribución de la droga en esta nación, ha sido un modo de vida en distintas capas de la sociedad, pero el costo de la guerra a la misma, la pagan los latinoamericanos, asediado por la mafias regionales, las cuales son apoyada y compartidas por la DEA, donde muchos funcionarios son corruptos.

Algunas premisas del neoliberalismo por Alberto Garzón Espinoza

(Extracto de su ponencia)

En este marco de análisis de coerción de EEUU, nuevamente el neoliberalismo busca adueñarse de las economías regionales, para crear mayores asimetrías y diferencias sociales, hemos tomado parte del documento de  Alberto Garzón Espinoza; el cual transcribo a continuación:

Cita: Para muchos, incluso entre la izquierda, el uso de la palabra neoliberalismo debería cesar por ser inapropiado. Según esta visión, el neoliberalismo es un concepto más ideológico que teórico, y sobre todo más político que económico. No es útil y tiene más de panfletario que de riguroso. A pesar de esa renuencia explícita por tantos, se trata, sin embargo, de un término ampliamente extendido y aceptado por incluso bastantes de quienes lo critican.Sin negar que se haya convertido en un lugar común en el discurso de los militantes de izquierdas, formando parte demasiadas veces de discursos realmente vagos y ciertamente con poca base teórica, el concepto es para mí plenamente válido y adecuado. Eso es lo que trataré de hacer ver en este trabajo cuyo objetivo es, por lo tanto, reivindicar el uso del neoliberalismo como concepto e instrumento de análisis en economía.

Neoliberalismo como ideología y como configuración económica

 Para la mayoría de los economistas críticos y las corrientes de pensamiento económico alternativo la crisis estructural de los años setenta marcó el inicio de una nueva etapa que se ha convenido en llamar neoliberal. Hablamos entonces de un cambio en la configuración de la economía capitalista, que desde el final de la segunda guerra mundial y hasta los años setenta había estado gestionada a partir de un ideario obtenido de las enseñanzas de Keynes. Esa etapa del capitalismo, apellidada dorada entre otras cosas por la inexistencia de crisis graves y por responder a un círculo virtuoso de crecimiento de salarios y crecimiento económico, entró en crisis y abrió la puerta a una nueva forma de comprender la sociedad.

El neoliberalismo es evidentemente una ideología, con un proyecto más o menos definido de cómo tiene que ser la sociedad, y sus bases pueden encontrarse en F. Hayek o M. Friedman. Pero el neoliberalismo es también la configuración resultante de aplicar un determinado tipo de políticas, las que fueron inspiradas por aquella ideología. El capitalismo no se articula siempre de la misma forma y sus instituciones cambian (las relaciones entre capital-trabajo, entre Estado-trabajo y otras…) bien como respuesta a su propia dinámica (como se suele postular desde la teoría marxista) o bien como resultado de políticas concretas (como afirman los teóricos poskeynesianos).

Desde la teoría económica marxista puede explicarse el neoliberalismo a partir de la óptica de clases, como el proyecto de las clases más ricas para recuperar unos espacios de poder político y económico que perdieron tras la segunda guerra mundial. Desde otros enfoques, complementarios en todo caso, el neoliberalismo es un nuevo régimen de acumulación (teoría regulacionista) o una nueva estructura social de acumulación (teóricos de la escuela radical). Hay diferencias al respecto de qué llevó al surgimiento del neoliberalismo como nueva forma de configuración capitalista y sobre su estabilidad a medio o largo plazo, pero no hay disensiones importantes a la hora de definir como tal una etapa muy bien caracterizada.

Caracterización del neoliberalismo

 El neoliberalismo se impuso primero en Estados Unidos y en Reino Unido (aunque se experimentó previamente en el Chile de Pinochet), y su aplicación es muy distinta entre los países del mundo. No obstante, el patrón es el mismo y los efectos más similares que diferentes. Esa es la razón por la cual analizar el neoliberalismo estadounidense es especialmente útil, por ser la forma canónica del proyecto, para comprender esta nueva configuración. Para D. Kotz (2008), el neoliberalismo estadounidense tiene una serie de nueve características principales.

 

  1. La desregulación del comercio y las finanzas, tanto en su nivel nacional como internacional.
  2. La privatización de muchos servicios otrora brindados por el Estado.
  3. La cesión por parte del Estado de su compromiso de regular activamente las condiciones macroeconómicas, especialmente en lo referente al empleo.
  4. Brusca reducción en el gasto social.
  5. Reducción de los impuestos aplicados a las empresas y familias.
  6. Ataques desde el gobierno y las empresas a los sindicatos, desplazando el poder a favor del capital y debilitando la capacidad de negociación de los trabajadores.
  7. Proliferación de los trabajos temporales sobre los trabajos fijos.
  8. Competición desenfrenada entre las grandes empresas, en relación a un entorno menos agresivo propio de la configuración de posguerra.
  9. Introducción de principios de mercado dentro de las grandes empresas, particularmente en lo referente a las remuneraciones de los trabajadores de más poder.

 

Esta caracterización es, como puede intuirse, adecuada para describir los desarrollos recientes en prácticamente todo el mundo capitalista, a pesar de que está pensada para la economía de Estados Unidos. Y es la combinación de estas características la que da lugar a una serie de efectos que el propio D. Kotz (2008) enumera también: creciente desigualdad, incremento de la importancia del sector financiero y sucesión de grandes burbujas de activos. Fin de la Cíta

diegojolivera@gmail.com

Publicación Barómetro 12-05-16

Los contenidos de los análisis publicados por Barómetro Internacional, son responsabilidad de los autores

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